sábado, 1 de mayo de 2010

Dedicado a todos los padres y las madres

Como ha pasado el tiempo
Parece que fue ayer cuando jugaban
Hacer castillos en la arena
Y una cabaña en aquel árbol del jardín
Chapoteando el agua
De los charcos formados por la lluvia
Pasando el tiempo sin prisas

Como ha pasado el tiempo
Parece que fue ayer cuando lloraban
En su primer dia de escula
Y en su primer castigo sin televisión
Como ha volado el tiempo
De su primer paseo en bicicleta
Por esas calles desiertas

Un dia como alegres golondrinas
Se irán volando por cualquier ventana
A descubrir del rio la otra orilla
Y a conocer del mundo la otra cara
Dirán adios a la inocencia
Cuando amanezca su mañana

Como ha pasado el tiempo
Parece que fue ayer cuando jugaban
Hacer volar esas cometas
Por ese cielo azul con nubes de algodón
Librando mil batallas
Con la nieve cuajada del invierno
Llenando el aire de fiesta

Un dia le dirán adiós a todo
Y llenarán de sueños su equipaje
Tendrán su libertad para vivirla
Y toda una aventura por delante

Un día como alegres golondrinas
Se irán volando por cualquier ventana
A descubrir del río la otra orilla
Y a conocer del mundo la otra cara
Dirán a dios a la inocencia
Cuando amanezca su mañana

Como ha pasado el tiempo


Homenaje a todas las madres

Ellos se van,
como siempre se van,
y tú
te quedas como siempre
recogiendo los cubiertos
y el mantel, del comedor.
Y te rebelas
cuando miras
el desorden
que dejaron al partir, los niños.

Los niños,
que un día cambiarán
de casa y de mantel,
cuando aprendan el arte de volar,
cuando se haya escapado su niñez.
Y te visitarán por Navidad,
si es que les queda tiempo.


Los niños,
que hoy lanzan el balón
y rompen un cristal,
y juegan a piratas de salón,
y llenan con sus gritos el portal,
y lanzan sus cometas de papel
en medio de la calle.


Todos se van,
como siempre se van,
y tú,
te quedas como siempre
recordando su niñez
tras el cristal del comedor.
Luego te quedas en silencio
y recuerdas
junto al fuego del hogar,
los niños.

Los niños,
que nunca volverán,
que nunca volverán,
a ser esos piratas de salón,
ni llenarán de gritos el portal,
ni lanzarán cometas de papel,
en medio de la calle.

Los niños,
que un día cambiarán
de casa y de mantel,
cuando aprendan el arte de volar,
cuando se haya escapado su niñez.
Y te visitarán por Navidad,
si es que les queda tiempo.

Cuando aprendan el arte de volar,
cuando se haya escapado su niñez.
Y te visitarán por Navidad,
si es que les queda tiempo.